Coches más seguros, conductores más responsables

La seguridad de los coches ha aumentado en los últimos años y esto ha contribuido a la reducción de las víctimas en la carretera. La evolución de los sistemas de frenado, airbags laterales o las mejoras en los sistemas de retención infantil, entre otros, han colaborado en la reducción de un 65% en el número de víctimas mortales de accidentes de tráfico en los últimos 10 años, lo que nos ha permitido lograr una de las tasas de fallecidos por millón de habitantes más bajas de Europa, según el informe de la Fundación Mapfre «Evolución de los sistemas de seguridad entre 2007 y 2012".

 

Aumenta la seguridad en los vehículos

 

Este estudio, que analiza los elementos de seguridad de serie en los modelos más vendidos en nuestro mercado durante los últimos séis años, concluye que, a pesar de la crisis, los fabricantes han seguido desarrollando elementos innovadores con el fin de mejorar la seguridad de conductores y pasajeros.

De esta forma, sistemas como los airbags frontales, el sistema antibloqueo de frenos (ABS) o el control electrónico de seguridad (ESP) ya los podemos encontrar de serie en la mayoría de los modelos. Pero aún falta camino por recorrer, ya que algunos de los sistemas más novedosos, como el sistema de alerta de colisión con frenado automático, aún están muy lejos de estar al alcance de todos los usuarios, a pesar de su potencial para evitar lesiones y accidentes.

 

Los conductores demandan seguridad

Un dato importante que se desprende de este estudio es que los propios consumidores incluyen la seguridad entre los aspectos más valorados ante la compra de un nuevo coche. Los conductores empiezan a percibir la seguridad vial como una responsabilidad propia y, por ello, valoran los elementos de seguridad por encima incluso de otros como el diseño. Esta situación empuja a los fabricantes a incorporar y desarrollar nuevos elementos de seguridad, como el sistema de sujeción para sillas infantiles Isofix o la activación de las luces intermitentes de emergencia.

Las aseguradoras también han jugado su papel en la inclusión de medidas de seguridad en el vehículo, ya que un coche más seguro tiene un riesgo menor de sufrir un accidente y, por tanto, ahorrará dinero al asegurado. El informe también recoge un dato que conviene tener en cuenta: en 2012 se repararon más de 52.000 vehículos cuyos sistemas básicos de seguridad pasiva se habían activado en accidentes de circulación. El importe de estas reparaciones ascendió a 318 millones de euros.

Los sistemas de seguridad en el automóvil son percibidos por los usuarios como útiles y necesarios, pero la mayoría de ellos desconocen los tipos de sistemas existentes o qué modelos de coche los incorpora. Esto se debe en parte a la escasa -y a veces confusa- información sobre seguridad que recibe el consumidor por la publicidad y en el propio concesionario.

Al adquirir un vehículo, la Fundación Mapfre recomienda solicitar información precisa sobre las ventajas y limitaciones de los dispositivos de seguridad, tanto activa como pasiva, así como de los elementos de asistencia a la conducción (control de velocidad, alarma de colisión, aviso de cambio involuntario de carril…). Además, pide que esta información sea más comprensible para los compradores, por ejemplo simplificando la infinidad de nombres y siglas (más de 400 en la actualidad) y resumiendo los equipamientos de cada vehículo a la venta.

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