Conducir deshidratado es tan malo como consumir alcohol al volante

Un reciente estudio realizado en el Reino Unido ha puesto de manifiesto lo importante que es para la seguridad vial mantenerse bien hidratado cuando vamos condiciendo un automóvil. Tanto es así, que las conclusiones de este trabajo sostienen que los conductores con una hidratación insuficiente pueden cometer el mismo número de errores al volante que aquellos que hayan consumido alcohol.

 

La falta de hidratación lleva a que los conductores cometan el doble de errores al volante.

 

Este estudio científico, elaborado por el European Hydration Institute (EHI) y la Universidad de Loughborough bajo el título 'Deshidratación y conducción' alerta a los conductores para que mantengan una adecuada hidratación al volante con el fin de garantizar la seguridad del resto de pasajeros. Y es que las pruebas de esta investigación, llevadas a cabo con un simulador, concluyen que la falta de hidratación lleva a que los conductores cometan el doble de errores que si estuvieran adecuadamente hidratados.

El EHI destaca la importancia de hidratarse adecuadamente antes de empezar el viaje y mantener ese nivel de líquidos bebiendo periódicamente durante el trayecto. La mañana es el momento del día en el que es más importante beber suficientes líquidos y se recomienda mantener las tomas durante todo el día si se va a permanecer al volante

Según este estudio, es preciso mantener un adecuado equilibrio entre los líquidos ingeridos y los perdidos, para que las células del cuerpo funcionen de la mejor manera y, por tanto, todos los mensajes de transmisión se ejecuten correctamente.

Esta investigación equipara los errores cometidos al volante por una mala hidratación con los propios de una persona con un nivel de alcohol en sangre de un 0,8 gramos por litro. Entre los más comunes, destacan:

  • Salida involuntaria del carril.
  • Frenar demasiado tarde.
  • Salir, tocar o rebasar la línea del arcén.

 

Consecuencias físicas de la deshidratación

Con una deshidratación leve (pérdida de entre el 1% y el 2% del agua presente en el organismo), se reduce notablemente la capacidad física y cognitiva e incluso pueden aparecer problemas en la función cardiovascular y termorreguladora. Cuando la pérdida es mayor (4%), aparecen síntomas como dificultad para la concentración, dolor de cabeza y somnolencia.

En verano, el riesgo de deshidratación es mayor y las necesidades de reponer líquidos aumenta por el calor. Los expertos recomiendan beber entre 2,5 o 3 litros de agua, distribuidos a lo largo del día, aunque si hacemos ejercicio debemos aumentar la dósis. Teniendo eso en cuenta, no olvides beber agua o una bebida refrescante cuando salgas de viaje en coche. Bebe aunque no sientas sed: la sed es el primer síntoma de deshidratación.

Otra buena recomendación para tus desplazamientos en coche es contratar con un seguro de coche que ofrezca las prestaciones que necesitas para que cualquier avería en carretera o incidente no te amarguen el viaje. En Turboseguros.com te ayudamos a calcular el seguro de coche que necesitas, entre las mejores ofertas de una importante selección de compañías aseguradoras.

Información y Curiosidades

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *