Estrasburgo avala el esfuerzo de las aseguradoras para combatir el fraude

El fraude en el seguro es uno de los más serios problemas que tiene que afrontar el sector asegurador. Un problema que afecta al conjunto de los asegurados, porque estos fraudes inciden en el aumento de la siniestralidad, y la siniestralidad es una de las variables que se tiene en cuenta a la hora de subir el coste de las primas de los seguros. El engaño de unos pocos nos sale a todos más caro.

 

La Justicia avala los esfuerzos de las aseguradoras en la lucha contra el fraude del seguro

 

Las compañías de seguros se esfuerzan cada vez más por atajar estos engaños, aplicando todas las herramientas que permite la ley para descubrirlos. En medio de esta lucha, estos días se ha conocido una importante sentencia del Tribunal de Estrasburgo, que avala la actuación de una compañía de seguros que demostró con una grabación que el demandante de una indemnización por accidente estaba mintiendo sobre las consecuencias de un siniestro.

El caso se remonta a 1997, cuando se produjo el atropello de este señor mientras circulaba en bicicleta en Sevilla. Reclamó 26.000 euros por daños y perjuicios, ya que aseguraba que el estrés postraumático le impedía conducir con normalidad a causa del miedo que sufría. Tras investigar el caso, la aseguradora advirtió que era un fraude y presentó en el juicio un vídeo en el que esta persona circulaba en motocicleta por la vía pública.

En primera instancia, el juez admitió la grabación como prueba y determinó una indemnización menor por el accidente. Tras posteriores recursos ante la Audiencia Provincial de Sevilla en los que el fallo fue favorable a la aseguradora, el caso llegó al Tribunal de Estrasburgo que ha dado la razón a la Audiencia Provincial, al entender que estaba justificado por el objetivo que perseguía: demostrar un engaño y limitar la cuantía de la indemnización.

Esta sentencia es importante porque pone coto a quienes quieran aprovecharse del seguro para sacar una indemnización mayor y refrenda la actuación de las compañías de seguros que de esta manera protegen a quienes cumplimos escrupulosamente con el pago de las primas con el fin de estar cubiertos en caso de que, por desgracia, seamos víctimas de un siniestro real.

Según Unespa, patronal del sector asegurador, el año pasado los intentos de fraude aumentaron un 10,5% en España. Este porcentaje es resultado de una combinación de mayores intentos de fraude, probablemente a causa de la crisis, pero también de las mejores investigaciones y la aplicación de más recursos de las aseguradora a combatirlos. Y aporta un dato significativo: Por cada euro que una mutua o una compañía de seguros destina a prevenir y perseguir el fraude, sus clientes se ahorran 46 euros.

Imagen: Una de las salas del Tribunal de Estrasburgo (CC BY-SA 3.0) via Wikimedia Commons

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