¡No bajes la guardia, cualquiera puede quedarse dormido al volante!

Es algo que probablemente nos ha afectado a todos. A la vuelta de un largo día de trabajo, en el largo viaje de vacaciones o tras una noche que se ha alargado demasiado, es posible que el sueño haya aparecido a lo largo del trayecto. En ese momento, no somos conscientes de lo peligroso que puede llegar a ser. De hecho, los científicos comparan conducir con sueño a ir borracho, ya que los efectos son muy parecidos: aumento del tiempo de reacción, reducción de atención y lentitud en la toma de decisiones.

El 70% de los conductores reconoce haber conducido con sueño

La Sociedad Española del Sueño (SES) ha realizado un estudio sobre el sueño en la conducción, con la colaboración de la DGT, dentro de la iniciativa “Despierta Europa, no te duermas al volante”, una campaña que pretende concienciar a los conductores sobre los riesgos de la somnolencia al volante. Este estudio revela que casi un 70% de los conductores confiesa haber sentido sueño en alguna ocasión mientras conducían. Por género, el porcentaje de mujeres que afirmaron haber sentido sueño al volante es menor que el de los hombres (un 56 frente al 74 por ciento). Sin embargo, el riesgo de sufrir accidente a causa de la somnolencia es muy similar entre hombres y mujeres (3,5 por ciento en ellas frente a 3,7 por ciento en ellos).

Las razones por las que los conductores afirman haberse dormido al volante y haber sufrido un accidente son diversas, lo que demuestra que puede haber muchas situaciones de riesgo. La mayoría, afirman que duermen mal habitualmente (38,5 por ciento), mientras que el 23 por ciento afirma que durmió mal la noche anterior o que habitualmente está durmiendo a la hora que sufrió el accidente.

Entre las conclusiones de este estudio, llama la atención que la edad no parece un factor determinante en el riesgo de sufrir un accidente por quedarse dormido, aunque sí que parecen existir riesgos asociados al horario en el que se conduce. Según los datos de la SES, el horario más peligroso va desde las 00:00 y las 08:00 horas, coincidiendo con las horas tradicionales de sueño.

conducir de noche aumenta el riesgo

Hay otros factores que también inciden como, por ejemplo, que el riesgo de sufrir un accidente por somnolencia durante nuestro tiempo de ocio (61,5 por ciento) es mayor que en horarios de trabajo (38,5 por ciento), por lo que es necesario prestar atención en todos los momentos de la conducción. Otro factor de riesgo muy relevante es la apnea de sueño.

Uno de los mitos que desmonta el informe es el que asegura que son necesarias muchas horas al volante para que el sueño aparezca. De hecho, la mayor parte de accidentes a causa de la somnolencia se producen tras haber conducido durante media hora (38,5 por ciento). No obstante, el exceso de horas de conducción también entraña un gran riesgo, ya que el 23 por ciento de los accidentes se producen cuando el conductor había conducido durante más de cuatro horas.

Cuando vamos al volante y notamos que el sueño se acerca podemos recurrir a sencillos trucos para evitar dormirnos, como beber bebidas con alto contenido en cafeína, refrescar el interior del coche con aire frío o poner la música a todo volumen. Con ellos lograremos despabilarnos, pero el efecto suele ser corto en el tiempo. La única solución efectiva para evitar quedarse dormido al volante es dormir, por ello lo más aconsejable es parar el coche e intentar descansar adecuadamente para retomar la marcha una vez despejado.

Información y Curiosidades

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *