Una furgoneta no se conduce igual que un coche

La mayoría de los conductores que tenemos el carné de conducir tipo B en regla estamos autorizados para ponernos al volante de una furgoneta. Sin embargo, la conducción de un vehículo de estas características no es igual que la de un turismo. Las furgonetas son diferentes, tienen características dinámicas y de uso que se deben tener en cuenta a la hora de conducirlas.

Conducir una furgoneta es diferente

Estas diferencias se aprecian también en el riesgo de siniestralidad de estos vehículos, en los que se aprecia una menor disminución de los accidentes en relación a los coches. Los últimos datos de la DGT, correspondientes a 2012, avalan esta afirmación. Ese año fallecieron 83 ocupantes de furgonetas, un 69% menos respecto al 2003. Sin embargo, se produjeron 7.217 accidentes de furgoneta con víctimas, solo un 27% menos que hace una década. Conclusión: son más seguras, pero los accidentes de furgonetas siguen siendo demasiados, tenlo en cuenta a la hora de buscar un seguro de furgoneta.

El uso que se da a estos vehículos es clave a la hora de explicar esta situación. Suelen ser utilizadas para transporte rápido de mercancías en distancias cortas, sobre todo en el ámbito urbano. Además, para conducir este tipo de vehículos se requiere el mismo permiso que para conducir turismos, siempre que no supere los 3.500 kilos de masa y eso es un problema porque una furgoneta no se conduce igual ni reacciona de la misma manera que un coche.

Es más, son vehículos más inestables, el peso total puede doblar el de un turismo y tiene mayores dificultades para realizar maniobras de emergencia. Además, es fundamental la correcta sujeción de la carga durante la conducción, pero resulta vital en caso de accidente, tanto para el conductor como para los ocupantes de otros vehículos implicados.

Hay varias diferencias entre la conducción de un turismo y la de una furgoneta que debemos tener en cuenta cuando nos ponemos al volante de este tipo de vehículos:

  • Carga: Fundamental. Hay que sujetarla y distribuirla uniformente, colocando los objetos de mayor peso sobre la plataforma interior, entre los dos ejes. Si no lo hacemos, en caso de accidente puede multiplicar sus consecuencias.
  • Centro de gravedad: Al ser vehículos de mayor altura, el centro de gravedad es más alto, por lo que son más inestables y más sensibles a vientos laterales. Precaución.
  • Velocidad: El límite máximo en autovías y autopista es de 90 kms/hora. Una velocidad inadecuada, por ejemplo en una curva, puede provocar fácilmente un accidente por salida de vía o vuelco.
  • Ángulo muerto: Algunas furgonetas carecen de retrovisor interior, lo cual dificulta la maniobra de marcha atrás. Existe un espacio a cada lado del que no se tiene visión. En estos casos, debemos observar directamente girando la cabeza para ver por las ventanillas laterales.
  • Distancia de seguridad: La mayor masa de la furgoneta nos obliga a mantener una mayor distancia de seguridad para poder detenernos a tiempo y con seguridad ante cualquier imprevisto.
  • Mantenimiento: El 33% de los defectos graves detectados en las inspecciones afectan a los frenos, neumáticos y suspensión, lo que puede provocar fallos en la respuesta del vehículo ante un incidente.
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