Los mayores de 65 años piden medidas para mejorar su seguridad vial

Los riesgos que perciben los mayores de 65 años cuando transitan por la calle ha sido objeto de un exhaustivo estudio que bajo el título "Movilidad Senior, el camino de todos" ha elaborado Liberty Seguros y el Race, para determinar el comportamiento de las personas mayores en relación con la seguridad vial. La campaña analiza los hábitos de desplazamiento urbano, las necesidades y demandas de este colectivo, con el fin de conocer las dificultades de movilidad de las personas mayores en su día a día.

 

Liberty impulsa el estudio de la seguridad para mayores

 

La importancia de conocer cómo reaccionan las personas de más edad en situaciones en las que se puede producir un accidente viene determinada por la siniestralidad que afecta a este colectivo. Según un informe de la DGT, pese a que sólo el 18% de la población española supera los 65 años de edad, están presentes en el 30% de los accidentes mortales registrados.

Teniendo en cuenta que las personas mayores se desenvuelven con más frecuencia en entornos urbanos, este estudio se ha centrado en las experiencias de 670 personas de más de 65 años residentes en ciudades españolas con una población de más de 50.000 habitantes. Con sus conclusiones, Liberty Seguros persigue dos objetivos principales:

  • Reducir el número de víctimas y lesiones.
  • Mejorar su seguridad vial.

 

Los mayores que transitan por nuestras ciudades

Al analizar la muestra de estudio, encontramos algunos datos que nos ofrecen una fotografía del anciano medio y sus costumbres. La edad media de los encuestados es de 73 años, y caminan una media de 5 minutos al día, aunque baja ese ritmo los fines de semana. Son desplazamientos no muy largos, principalmente, para realizar compras.

El modo de transporte varía si en lugar de ir de compras o al médico, se trata de trayectos por ocio o visitas a familiares, incluyéndose el coche y el autobús como medios alternativos. El 70% realiza a diario exactamente la misma ruta, por lo que conoce perfectamente el recorrido y sus pasos de peatones, semáforos, etc. Sin embargo, no siempre disponen de estos pasos, lo que fomenta que al menos el 40% reconozcan que cruzan por donde no deben, aumentando el riesgo de ser atropellados.

Una característica que afecta a la mayoría de las personas mayores de este estudio es que presentan problemas de movilidad. La edad les ha hecho perder facultades con el paso del tiempo que les exige emplear elementos de ayuda como bastones, muletas o andadores. Según los datos recogidos:

  • Uno de cada cinco usuarios reconoce tener dificultades para caminar, necesitando de ayuda para sus desplazamientos.
  • La mitad de los encuestados declara tener problemas de reacción: menos agilidad, anda con lentitud, falta de reflejos, etc.
  • Un 36% confiesa ver mal, con el riesgo que ello representa para desenvolverse por la ciudad.
  • El 15,9% de los mayores de más de 65 años que tienen un problema físico para andar depende de otra persona para desplazarse.

 

Recomendaciones para hacer más seguras las ciudades

El estudio también ha pedido a los mayores que aporten sus reivindicaciones en favor de la seguridad vial y expliquen cómo se podría mejorar la movilidad de estas personas en un entorno urbano. En este sentido, llama la atención que el 27,1% de los encuestados considere que hay poco respeto por parte de los conductores de vehículos hacia las personas mayores. Además, hay encuestados que ven las bicicletas como un peligro cuando comparten las aceras debido su velocidad.

Además, el 21% critica que las ciudades están poco adaptadas para facilitar su movilidad. En opinión de los usuarios de más de 65 años, las barreras más importantes que se encuentran en su ciudad son el estado deteriorado de las calzadas, la aglomeración de vehículos que dificultan el paso y la ausencia de rampas, sobre todo para el 1,7 % de los mayores de 65 años con problemas para caminar que van en silla de ruedas.

 

elEl 27,1% de los encuestados considera que hay poco respeto por parte de los conductores de vehículos hacia las personas mayores

 

En virtud de estos resultados, el estudio realiza una serie de propuestas que parten de la necesidad de eliminar obstáculos en las ciudades, con un adecuado mantenimiento de las aceras, más rampas de acceso para las sillas de ruedas y bordillos más bajos para evitar tropiezos. Además, los promotores del estudio demandan:

  • Mejora de la accesibilidad en cruces y semáforos.
  • Mayor respeto y civismo por parte de los demás usuarios, especialmente los usuarios de bicicletas cuando circulen por las aceras.
  • Campañas de concienciación a peatones.
  • Estudios por parte de las autoridades sobre los itinerarios más frecuentes de las personas mayores.
  • Ajustar los tiempos y frecuencias de los semáforos para facilitar el paso a los peatones más lentos.

Por su parte, el colectivo de personas mayores de 65 años también debe asumir su parte de responsabilidad en esta campaña. Liberty Seguros, por su parte, desarrolla talleres de concienciación destinados a este colectivo que ya ha recorrido ciudades como Granada, Santiago de Compostela, Badajoz, Salamanca o Toledo en los que se hace especial hincapié en:

  • Evitar situaciones de peligro respetando las normas de tráfico.
  • Asumir las limitaciones de movilidad, vista y reflejos a la hora de cruzar, etc.
  • Utilizar los pasos de peatones y respetar los semáforos.
  • Reconocer los peligros que presenta su itinerario diario y minimizarlos o incluso variar su ruta por una menos conflictiva si es posible.
  • Antes de cruzar, asegurarse de que han sido vistos aunque tengan preferencia.

 
Imagen 1: Nacho (CC BY 2.0) via Flickr
Imagen 2: Josué Goge (CC BY 2.0) via Flickr

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