Seguros de salud: la importancia de la carencia al elegir tu póliza

En muchas ocasiones, nuestra salud y la de nuestros hijos no pueden esperar. Sin embargo, a la hora de contratar un seguro de salud nos encontraremos que algunas de las coberturas que se incluyen en la póliza cuentan con un periodo de carencia, en el que aún no están activas esas garantías. Otras, sin embargo, sí que funcionan a pleno rendimiento desde el momento de la firma, aunque es muy importante conocer ese tipo de limitaciones de nuestra póliza.

 

La carencia en los seguros de salud no afecta a todas las especialidades ni es igual en todas las pólizas.

 

En los seguros de salud, al igual que en otros tipos de pólizas, la carencia es un periodo de tiempo establecido durante el cual el asegurado no puede disfrutar de algunas de las coberturas contratadas. El periodo de carencia se cuenta desde el día en el que entra en vigor el contrato y puede ser diferente para las mismas coberturas en distintos seguros de salud, e incluso variar de unas modalidades a otras dentro de la misma compañía de seguros.

Esta circunstancia, la convierte en una de las cosas a tener en cuenta a la hora de comparar las diferentes ofertas de seguros de salud, en las que el precio es importante, pero también lo es la calidad de las coberturas y, en este caso, los periodos de carencia. Por eso, antes de contratar un seguro de salud, debes conocer esas carencias, sobre todo si realmente necesitas ser atendido por esas especialidades a corto plazo.

 

En casos como los embarazos puede que la carencia sea un problema.

 

Por ejemplo, un periodo de carencia muy prolongado para la atención a embarazadas (de más de 9 meses) podría perjudicar a una mujer que se ha quedado en estado nada más contratar el seguro, pues no tendría derecho a hacerse ecografías, amniocentesis y otras pruebas diagnósticas durante los meses del embarazo.

 

¿Por qué lo seguros de salud imponen carencias en algunas coberturas?

La razón por la que las aseguradoras deciden establecer periodos de carencia en determinadas coberturas es para evitar que quienes firmen el contrato de la póliza lo hagan con la intención de aprovecharse del seguro. La póliza de salud debe ser entendida como una herramienta de prevención a largo plazo y no como una oportunidad para intervenir enfermedades de forma inmediata. Además, es la manera que han encontrado las aseguradoras para disuadir a algunos clientes que solo contratan el seguro para tratar enfermedades preexistentes.

Sin embargo, esta situación no es irreversible y en los seguros de salud existe la posibilidad de eliminar los periodos de carencia. Dos son las circunstancias principales que contemplan la atención en periodos de carencia:

  • Cuando se da un caso de urgencia: La aseguradora debe prestar asistencia de carácter urgente a cualquier asegurado, según el artículo 103 de la Ley 50/80 del Contrato del Seguro. Se entiende como asistencias de carácter urgente "aquellas de carácter médico y sanitario (incluido el transporte) que de no prestarse de forma inminente podrían poner en peligro la vida del paciente, su integridad o que puedan producir un menoscabo permanente en su salud". Lo que quiere decir que si la asistencia es realmente necesaria, el seguro médico la debe prestar.
  • Cuando el asegurado proviene de otro seguro médico: Muchas compañías de seguros eliminan la carencia de las pólizas de los asegurados que provienen de la competencia. Se trata de una interesante práctica para atraer clientes que es un importante detalle a considerar a la hora de elegir nuestro seguro de salud, sobre todo si el posible asegurado se quiere cambiar de compañía padeciendo una enfermedad que pueda ser considerada por la nueva aseguradora como una preexistencia. No obstante, conviene enterarse bien de las condiciones en las que la nueva compañía de seguros nos asegurará, para evitar sorpresas.

 

¿Qué carencia tiene mi seguro de salud?

Para averiguar la carencia del seguro de salud hay que consultar las Condiciones Generales de la póliza, donde se estipula el plazo a partir del cual el seguro medico garantiza las coberturas de los servicios y especialidades incluidos en la pólizas.

 

El seguro de salud puede incluir una cadencia para la cobertura dental de 30 días.

 

En cuanto a los plazos de carencia que nos podemos encontrar, son tremendamente diversos. Un seguro dental puede contemplar un plazo de carencia de 30 días, mientras que las coberturas que incluyen los procesos de reproducción asistida alcanzan los 48 meses en algunas compañías. Todo depende de la compañía aseguradora y de la modalidad de seguro de salud: cuanto más completo y más caro, los periodos de carencias suelen ser más cortos.

Hay coberturas, como las intervenciones quirúrgicas y la hospitalización, que suelen establecer un periodo de carencia de 6 meses como norma general, mientras que en otras atenciones, como la que se presta en los casos de embarazo, donde encontramos aseguradoras que ofrecen esta cobertura a los 7 meses de la firma de la póliza y otras para las que han de pasar dos años para que el seguro les cubra.

Otras especialidades más sensibles, como el tratamiento oncológico, también contemplan periodos de carencia que pueden llegar a un año en algunas aseguradoras, mientras que pequeñas intervenciones quirúrgicas pueden empezar a realizarse por el seguro pasados 3 meses de carencia bajo la protección de algunas compañías.

La diversidad es muy grande y lo más recomendable es comparar para poder elegir la opción que más nos conviene en cada momento. En este sentido, en Turboseguros.com te ayudan a calcular el seguro de salud que mejor se ajusta a tus necesidades y te ofrecen el asesoramiento de sus profesionales para dar respuesta a todas las dudas que pueda generar tu póliza. De esta forma, es más fácil encontrar el seguro médico que necesitas y al precio más interesante.

Seguros de salud

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