Las joyas de la carretera disparan su valor

Si eres de los que te apasionan los coches clásicos y tienes el privilegio de guardar alguno en tu garaje, estás de enhorabuena. No solo eres propietario de una pieza de coleccionismo muy preciada –y probablemente admirada– por todos los aficionados al mundo del motor. Además, debes saber que estas viejas glorias de la carretera constituyen una de las mejores inversiones del momento.

Ferrari 250 GTO de 1963

En lo que a rentabilidad se refiere, los coches clásicos baten con claridad a cualquier otra propiedad de lujo. Según un reciente informe de la consultora internacional Knight Frank, la revalorización media que puede experimentar un coche antiguo bien conservado y con cierto caché es de hasta un 28% anual, valor que se dispara hasta el 115% para plazos medios de cinco años. ¡Y a un 430%, a diez años vista!

Algunas noticias que hemos conocido en las últimas semanas corroboran los resultados de este informe. Como la que ha publicado Bloomberg recientemente anunciando la venta del coche más caro del mundo. Hablamos de un exclusivo Ferrari 250 GTO de 1963, que ha cambiado de manos por la friolera de 38 millones de euros.

Un comprador anónimo se ha hecho con el mítico coche rojo de competición que estaba en manos del coleccionista estadounidense Paul Pappalardo, en una transacción privada. El coche fue adquirido por Pappalardo en 1974, quien lo restauró y llegó a participar con él en muchas carreras históricas, incluida la Le Mans Classic en 2002. El rendimiento que el coleccionista estadounidense le ha sacado es un 49% superior al registrado nunca antes por cualquier vehículo de época.

Pero ésta no ha sido la única gran operación del año que ha protagonizado uno de estos míticos coches. Este verano se sucedieron en cuestión de semanas dos subastas de coches clásicos que alcanzaron precios récord en este peculiar mercado. El Mercedes-Benz W196 que perteneció al legendario piloto argentino Juan Manuel Fangio fue subastado el pasado mes de julio por más de 20 millones de euros. Entonces la noticia saltó a los medios ya que éste singular Mercedes se convirtió en el coche más caro de la historia vendido en una subasta.

Sin embargo, duró poco su récord, ya que apenas un mes después un exclusivo Ferrari 275 GTB/4 NART Spyder, del que sólo se fabricaron diez unidades en 1967 alcanzó un precio de 27,5 millones de dólares (unos 20,4 millones de euros al cambio actual) en la subasta organizada durante el Concurso de Elegancia de Pebble Beach, que se celebra en California. En este caso, el singular 'Cavallino' llevaba guardado en un garaje desde 2007, año en el que falleció su único dueño, Eddie Smith, que fue alcalde de Lexington, en Carolina del Norte (Estados Unidos).

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