¿Qué es la cobertura de responsabilidad civil?

La cobertura de responsabilidad civil es una de las más importantes que prestan los seguros. El seguro de responsabilidad civil se cubre el pago de las indemnizaciones por daños corporales, materiales o patrimoniales causados a terceros, que pudieran haberse producido por culpa del asegurado o de las personas de las que el asegurado deba responder, por hechos derivados de su vida privada o profesional.

El seguro de responsabilidad civil nos cubre ante los daños que acusamos a terceros

 

Un aspecto fundamental de esta cobertura es que el daño lo provoca una persona jurídica o física sin intencionalidad, es decir, de forma ajena a su voluntad. No obstante, este daño tiene unas consecuencias que hay que reparar y el seguro está ahí para minimizar esas consecuencias. De esta forma, la cobertura de responsabilidad civil incluye:

  • Pago de las indemnizaciones y reparaciones por daños corporales, materiales o patrimoniales causados a terceros, de los que es responsable el asegurado o las personas de las que debe responder (empleados, por ejemplo), por hechos derivados de su vida privada o profesional.
  • Esta cobertura también cubre las fianzas y costas judiciales exigidas al asegurado por reclamaciones de terceros, siempre que el motivo de la reclamación esté incluido en esta cobertura.

 

Del seguro de coche al seguro de hogar

Otra de las características de la garantía de responsabilidad civil es que está muy extendida entre diferentes tipos de pólizas y modalidades de seguros. Por ejemplo, el seguro obligatorio o seguro a terceros del automóvil, es un seguro de responsabilidad civil para conductores, aunque también podemos encontrar coberturas de este tipo en los seguros de hogar.

 

La garantía de responsabilidad civil es que está muy extendida entre diferentes tipos de pólizas.

 

En estos casos, el seguro de responsabilidad civil se hace cargo de situaciones muy cotidianas, como indemnizar los daños que una pequeña inundación en casa del asegurado ha provocado en el piso de abajo o los daños que su mascota pueda provocar en el jardín del vecino. Estos casos son catalogados como seguro de responsabilidad civil del cabeza de familia.

 

La responsabilidad civil en las actividades profesionales

En contraposición, podemos encontrar seguros de responsabilidad civil que cubren negligencias o errores profesionales (responsabilidad civil de médicos, arquitectos, etc.), o los daños y perjuicios producidos a un consumidor que ingiere un producto en mal estado (responsabilidad civil de producto). En este tipo de seguros se pueden distinguir dos grandes tipos de pólizas:

  • Responsabilidad Civil General: Es la que garantiza reclamaciones como consecuencia de daños materiales o personales, que causen un perjuicio a la persona que nos reclama por esos daños. Cubre a las empresas y autónomos que directamente puedan causar un daños al ejercer su actividad, como pueden ser los instaladores, las empresas de construcción, las empresas de limpiezas, fabricantes, etc.
  • Responsabilidad Civil Profesional: Es la que protege al asegurado contra reclamaciones por daños patrimoniales primarios. Esta RC es la que cubre a empresas y autónomos como son gestorías, asesorías, consultorías, empresas de ingeniería, empresas de informática, traductores, … o cualquier actividad profesional en la que el asegurado pueda cometer un error con consecuencias económicas o patrimoniales.

 

La responsabilidad civil de empresas y autónomos les cubre ante reclamaciones de sus clientes

 

 

Límites de la responsabilidad civil

A la hora de evaluar el alcance de la cobertura de responsabilidad civil, hay que tener en cuenta que tiene sus limitaciones. Independientemente de lo estipulado en las condiciones de la póliza del seguro, esta cobertura no ofrecerá indemnización cuando los daños recaigan en:

  • El cónyuge del asegurado, sus ascendientes, descendientes y parientes por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive.
  • Socios, apoderados, representantes, trabajadores o personas que dependan del asegurado, mientras actúen en el ámbito de dicha relación.
  • Toda persona respecto de las cuales el asegurado sea civil o legalmente responsable, respecto de las actuaciones que realicen al servicio del mismo.

Además, existen una serie de exclusiones de la cobertura de responsabilidad civil que no suele cubrir el seguro, tales como:

  • Daños derivados de la participación en apuestas, desafíos o competiciones.
  • Daños a bienes de terceros en poder del asegurado.
  • Sanciones, multas o impago de las mismas.

Es importante estar protegido ante situaciones cotidianas de las que se nos puede hacer responsable sin haberlo buscado. Encontrar un seguro de hogar con una cobertura de responsabilidad civil ante daños por agua o por los desmanes que pueda provocar nuestra mascota es ahora más fácil gracias a herramientas como Turboseguros.com, que ayuda a calcular el seguro de hogar con las coberturas más completas.

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